Vida plena

Anhelamos una vida que nos satisfaga, que no se pliegue a voluntades externas imposibles de alcanzar.

La buena vida ya no pasa por plantearse grandes metas que nos pueden dejar insatisfechos. Hoy, lo pequeño, lo cotidiano, lo cercano, nos permite disfrutar de la vida, ese es nuestro objetivo: queremos sacarle partido a una dimensión más humanizada de nuestros actos.